Memorias y Travesuras de Don Celso

 No hace mucho tiempo, escuché en algún lugar que “la memoria de las personas que ya han pasado a mejor vida, solo se mantiene viva por un lapso promedio de cien años; al morir la ultima persona que los conoció, el testamento de quienes fueron, también muere con ellos”.

La muerte y el olvido son inevitables, nos llega a todos. Algunos personajes célebres pueden mantener vivos algunos recuerdos porque la historia guarda su memoria en base a sus acciones y /o palabras.

La siguiente compilación de "Travesuras y Memorias" tiene el propósito de mantener el recuerdo de Celso Castro Urquidi porque el fue un hombre justo, cariñoso, estricto, travieso y divertido.

Mi papá tenia virtudes y fallas al igual que todos los seres humanos; él fue un hombre de bien que me enseño muchas cosas y gracias a quien evité cometer un montón de errores.

Los recuerdos aquí compilados, no siguen un orden cronológico, ya que los entrevistados ofrecieron sus recuerdos según estos vienen a la memoria.

El árbol genealógico de la familia cuenta con muchas ramas, si bien ya no puedo entrevistar a la mayor parte de nuestros ancestros, quiero dejar plasmados aquí algunas de las anécdotas y recuerdos de mi papá.

El caso de la lata de leche condensada.

Cuando estaba en colegio y durante un viaje a Capinota, Celso y todo su curso se alojaron en los ambientes de un colegio en las afueras del poblado. Antes de dormir en el piso de uno de los cursos del colegio, pero ya con las luces apagadas por los profesores y chaperones, se originó una guerra de calcetines y chompas entre los muchachos que, si bien estaban cansados, todavía tenían mucha energía como para dormir, en especial cuando no estaban bajo una estricta supervisión.

En algún momento entre las risas y cuchicheos de los contendientes, que lanzaban calcetines sucios y hechos bolita en medio de la oscuridad, alguien susurró medianamente alto: “Celso!”

A lo que el aludido respondió levantando la cabeza: “Qué?”

Respuesta verbal no recibió, solo recibió la colisión de una lata de leche condensada voladora en la cabeza.

No tengo registro de qué fue lo que ocurrió a continuación.

-       Recuerdo recopilado de Celso Castro Urquidi

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