Travesuras en los Scouts I
El primer sábado que asistí a una reunión de los Scouts fue el 28 de noviembre de 1.989. La cantidad de travesuras en las reuniones, actividades y eventos relacionados a esta institución es “interesante”. En ese entonces, yo tenía 12 años, era sumamente tímida, introvertida y más o menos obediente, pero también era propensa a tener accidentes por despistada y descoordinada. Al llegar a casa después de cada reunión o actividad, mi papá solía saludarme con un “¿Qué te has hecho?”. A veces respondía con la verdad, normalmente no porque si analizaba mis accidentes desde el punto de vista de un observador ajeno, aquello que empezaba como un tropezón terminaba como una aparatosa ridiculez. Eso sí, hacía reír a aquellos que estuvieran a mi alrededor. En cierta ocasión, los “Hermanos” (que era la forma en la que llamábamos a los dirigentes encargados), organizaron una carrera de postas. Cada posta estaba dedicada a un tema distinto, por ejemplo, en la posta de signos de pista, nos e...